OTRAS COLECCIONES

1. COLECCIÓN DE ARTE CONTEMPORÁNEO

La colección de arte contemporáneo de la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso está compuesta por artefactos que representan una gran variedad estilística y cuya autoría corresponde a grandes figuras del arte español del siglo XX. 

Joan Miró
Jorge Oteiza
Luis Gordillo

Pablo Picasso, Joan Miró, Chillida, Antonio Saura, Manuel Millares, Chirino, Anthony Caro, Esteban Vicente, Daniel Vázquez Díaz, Pablo Palazuelo, Luis Gordillo, Rafael Canogar, Adolfo Schlosser, Luis Feito o Gerardo Rueda son algunos de los nombres más relevantes. A ellos se suma un grupo de autores que comienzan a trabajar en la década de los 90, como Xavier Grau, Ángel Bofarull, Ricardo Cárdenas, Isidro Blasco, David Israel, Gonzalo Sicre… entre muchos de los grandes nombres de ese momento.

Pablo Picasso

Hay que destacar especialmente un conjunto compuesto por creadoras españolas que ponen de relieve la pujante presencia de las mujeres en el panorama artístico nacional. Entre ellas figuran Carmen Calvo, Marina Nuñez, Esther Pizarro, Blanca Muñoz o Teresa Moro.

Una colección, en definitiva, que recoge obras de autores y autoras con un espacio propio en la historia del arte, así como los nombres de destacados artistas contemporáneos ya consolidados en el ámbito artístico nacional e internacional.

Actualmente esta colección no se expone permaneciendo custodiada en el almacén de la Fundación.

  • La renovación del lenguaje artístico a partir de los años 20 del siglo XX

La colección de arte contemporáneo de la Fundación incluye a artistas únicos e irrepetibles que contribuyeron directamente en la renovación del lenguaje artístico español (e internacional) en  los años 20.

Entre ellos figuras autores que influyeron en movimientos como el CUBISMO. Este es el caso de Daniel Vazquez Díaz (Nerva, Huelva 1882-Madrid, 1969), Pablo Picasso (Málaga, 1881-Mougins, Francia, 1973) o Ismael Gómez de la Serna (Guadix, Granada 1898-París, 1968).

A la FIGURACIÓN LÍRICA está vinculada la obra de Francisco Bores (Madrid, 1898-París, 1972), quien después de trabajar con distintas corrientes pictóricas como la abstracción, terminará retomando la figuración, pero reducida a lo esencial, sin contenidos anecdóticos o descriptivos, con escenas de interiores y bodegones.

También se incluyen en la colección autores cercanos al SURREALISMO como Joan Miró (Barcelona, 1893-Palma de Mallorca, 1983) quien participa en esta corriente artística con tintes bien organizados y apariencia abstracta.

  • Arte contemporáneo español a partir de 1950

A partir de la década de los 50, en plena posguerra, se produce un nuevo gran cambio en el arte español, en donde se empiezan a notar de forma clara las influencias de las nuevas tendencias internacionales. Los artistas buscan nuevos lenguajes y libertad creativa.

El «Grupo Dau al set» (Barcelona, 1948) fue pionero en la renovación cultural y artística. Sus integrantes se situaron en la línea del surrealismo mágico, incorporando diversas influencias internacionales que además sirvieron para abrir camino al informalismo. En la Fundación se cuenta con obra de alguno de sus miembros más relevantes, como  Antoni Tàpies (Barcelona, 1923 – 2012),

Ya en la década de los 60, nace el «Grupo El Paso» (Madrid,1957), que introduce la abstracción en España a través del informalismo. Su pintura evita la figuración, buscando la abstracción y la experimentación con materiales y texturas. Las pinceladas violentas, el empastamiento, la arena, objetos pegados…son algunos de los elementos que utilizarán para su creación artística, vinculada en muchos casos a la denuncia política frente a la dictadura franquista.

En la colección de la Fundación se incluyen obras de varios de los artistas pertenecientes en ese momento a este colectivo, como Antonio Saura (Huesca, 1930-Cuenca, 1998), Manuel Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1926-Madrid, 1972), Rafael Canogar (Toledo, 1935), Luis Feito (Madrid, 1929), Manuel Rivera (Granada, 1927-Madrid, 1995) y Martín Chirino (Las Palmas de Gran Canaria, 1925-Madrid, 2019).

También se pueden encontrar cuadros de importantes representantes del expresionismo abstracto como Esteban Vicente (Turégano, 1903-Bridgehampton, Nueva York, Estados Unidos, 2001) y José Guerrero (Granada, 1914-Barcelona, 1991). En este movimiento, la abstracción posee una base surrealista y busca el rechazo de todo convencionalismo estético, la ejecución espontánea o el empleo de manchas con ritmo entre otras muchas características.

La renovación del arte español se producirá igualmente en el campo de la escultura con artistas como Moisés Villélia (Barcelona 1928-1994) el cual utiliza los elementos orgánicos, la livianidad y movilidad y las retículas para dar lugar a la abstracción. Pero destaca especialmente el grupo que surgió en el País Vasco, que apuesta de forma decidida por la abstracción utilizando el metal, con escultores como Jorge Oteiza (Oriol, Guipúzcoa, 1908-San Sebastián, Guipúzcoa 2003), quien busca la depuración formal y el diálogo entre la materia y el vacío. Junto a él figuran otros autores como Eduardo Chillida (San Sebastián 1924-2002) y su búsqueda del espacio, la materia, el vacío o la escala,  o José Abad (San Cristóbal de la Laguna, Tenerife, 1942) con un interesante uso del hierro forjado. Todos ellos cuentan con ejemplos de su obra en esta colección de la Fundación.

  • El arte español a partir de la década de 1970

La abstracción cala hondo en el arte contemporáneo y en España seguirá presente en la década de los 70. Así al Grupo El Paso le sucederá el «GRUPO DE CUENCA», creado por Gerardo Rueda (Madrid 1926-1966), que practica una nueva abstracción geométrica. Pablo Palazuelo (Madrid. 1915-2007) o Manuel Hernández Mompó (Valencia, 1927-Madrid, 1992) desarrollan un arte en el que se combina el rigor formal y la importancia del color.

Más novedosas son otras corrientes que retoman la figuración y que empiezan a estar presentes en estos años en la obra de Luis Gordillo (Sevilla, 1934), considerado uno de los mejores Informalistas españoles de los años 50 del siglo XX y pionero de las nuevas tendencias de los años 70 (concretamente de la figuración madrileña), también seguirá la corriente de «Dau al Set» y Alfonso Bonifacio (San Sebastián 1933-2011) que está muy relacionado con el Grupo de Cuenca y creará un estilo informalista a medio camino entre el surrealismo y el expresionismo abstracto.

Ya a finales de los años 70 se sucederán en España diversas corrientes y estilos que se plasman en la obra de Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, 1948) artista postmodernista que se incluye en la nueva figuración madrileña o Alfredo Alcaín (Madrid, 1936) que se inicia en el entorno figurativo madrileño pero se basará en la influencia del Pop Art con un toque mas popular donde utilizará un humor fino pero crítico. Por último no podemos olvidarnos de Dis Berlín (Mariano Carrera Blázquez-Ciria, Soria, 1959) que realizará pintura, escultura y fotografía siguiendo las formas próximas de vanguardia, pasando por diferentes etapas como la abstracción o la figuración.

Todos estos autores están presentes también en la colección de arte contemporáneo de la Fundación Arellano Alonso.

  • Mujeres en los fondos de la Fundación

En el empeño de fomentar la difusión de las mujeres creadoras, infrarrepresentadas aún en muchos centros expositivos, hay que destacar la presencia en nuestros fondos de la obra de pintoras y escultoras, tanto españolas como de otros países europeos, ya consagradas. Todas ellas ponen de manifiesto el activo papel que la mujer desempeña en la creación artística desde la década de los años 90 del siglo XX, donde reflexionarán de manera activa sobre el papel de la mujer en la sociedad actual y harán visibles sus inquietudes, preocupaciones, deseos y esperanzas.

– Carmen Calvo (Valencia, 1950). Considerada una de las artistas más destacadas del arte español en general. Comienza a trabajar en los años 60 seducida por la Arqueología incorporando fragmentos cerámicos en su obra. Realizará collages y assamblages, que terminan convirtiéndose en esculturas e instalaciones, generando obras muy teatrales y busca la experimentación de la tridimensionalidad de la pintura. Ha logrado crear un universo propio en constante renovación que constituye una de las propuestas más interesantes del arte actual.

– Agnes Denes (Hungría, 1931). Pionera tanto del denominado arte medioambiental como del arte conceptual, reflexiona en sus trabajos artísticos ( a menudo a escala monumental), sobre temas sociales, culturales y ecológicos. Multifacética artista, residente en Estados Unidos, también ha realizado dibujos y ha escrito varios libros en los que refleja su interés por las ciencias sociales, las matemáticas y la física, la literatura, la lengua o la música, además de desarrollar trabajos docentes.

– Concha Gay (Olmedo, Valladolid, 1953). Esta artista estudió en la Escuela de Arte y Diseño de Valladolid, ciudad en la que celebró su primera exposición individual en 1982. Desde entonces ha mostrado sus esculturas en distintas ciudades, participando en concursos, exposiciones…tanto a nivel nacional como internacional. También ha realizado obras públicas como sus «Sirenas» ubicadas en la plaza Martí y Monsó de Valladolid.

– Mónica Gener (Valencia, 1968). Esta artista trabaja con objetos y referencias de la memoria tanto individual como colectiva, con múltiples implicaciones personales en su obra. Es frecuente encontrar sus fotografías en cajas y utensilios antiguos recuperados. Muchas de sus cajas de luz llevan en su interior imágenes retroiluminadas de frascos de vidrio que recuerdan a los botes antaño guardados en las alacenas de los cuartos de baño, trayendo a la memoria momentos de nuestra infancia.

– Teresa Lanceta (Barcelona, 1951). Dedicada durante años a tejer, recuperando una tradición mediterránea milenaria que se incorpora a la contemporaneidad. Tras estudiar las relaciones entre el lenguaje geométrico de los tejidos y la pintura abstracta, ha creado una obra personal en la que aprovecha al máximo la capacidad expresiva de los textiles. En los últimos años ha realizado tejidos y «cruzados» con hilos o papel, todos ellos de gran belleza y complejidad.

– Blanca Muñoz (Madrid, 1963). Desde el dibujo y el grabado dio el salto hacia la escultura que considera como el «dibujo en el espacio». Trabajo con tubos y cables de acero, que transforma en esculturas relacionadas con la astronomía y la invención científica, o con la música y la danza. Las piezas adoptan armónicos equilibrios inestables que proporcionan a esta movilidad y ligereza al mismo tiempo.

– Marina Núñez (Palencia, 1966). Aunque comenzó dedicándose a la pintura, en los últimos años ha experimentado con otros medios técnicos, como la reproducción digital o el vídeo. Su trabajo tiene, desde sus inicios, un rotundo posicionamiento ideológico en torno a los discursos del género, centrado desde 1992 en la exclusión de la mujer. A través de la imagen resalta el lugar relegado que tradicionalmente se le ha asignado en la historia de nuestra cultura y muestra su sufrimiento mediante cuerpos deformados, torturados o violentados.

– Mar Solís (Madrid, 1967). Discípula de Chirino y colaboradora de Eva Lootz, gesticula con los materiales dibujando en el espacio. Sus obras, realizadas primero en madera y después en acero, juegan con el ritmo mediante una sucesión de curvas y contracurvas, luchando con el material para conseguir una plena libertad de movimiento, al que se une una gran riqueza de matices plásticos y un aliento poético.


2. OTRAS COLECCIONES

Pintura, escultura, grabados y dibujos anteriores al siglo XX

Los fondos de arte contemporáneo que posee la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, con artistas y obras de primer orden, se completa con una colección de obras artísticas anteriores al siglo XX. Tampoco se encuentran expuestos en la actualidad.

Janssens. Figuras en un jardin. Siglo XVII.

Entre los autores figuran pintores de gran relevancia como Yáñez de la Almedina (1465-1536), seguidor de Rafael; o Hyeronimus Janssens (Amberes, 1624-93) perteneciente a la Escuela Flamenca y que colaboró  en el taller de Rubens en la realización de las arquitecturas y paisajes, además de ser alumno de Christoffel van der Lamen. Se le denomina «el bailarín» por la temática de sus cuadros y por especializarse en escenas de danza a menudo situadas en palacios o terrazas.

También en el siglo XVII desarrolla su trabajo el retratista holandés Danyel Mytens, el Viejo (Delft 1590-La Haya 1647), principal pintor de la corte inglesa hasta la llegada de Van Dyck.

La Fundación cuenta igualmente con una importante colección de grabados ingleses de finales del siglo XVIII realizados por el grabador Philibert Louis Debucourt en colaboración con el dibujante Carle Vernet  (1758-1836). En ellos aparecen interesantes escenas de caza, llenas de dinamismo y costumbrismo. La misma temática se repite, pero ya en el siglo XIX, en las obras de Henry Alken y R.G. Reeve. Por otra parte, los grabados en los que trabajan conjuntamente David Roberts (dibujante) y James B. Allen (grabador), muestran bellas vistas de la villa de Madrid.

Otro grupo interesante lo constituyen los grabados franceses de Jean-Baptiste Oudry,  relevante pintor y grabador que trabajó en la corte de Luis XIV y de E. Massard con sus escenas de caza.

Por último, citar la colección de grabados italianos, fechados en la primera mitad del siglo XIX realizados por Giovanni Olivieri que muestra diferentes vistas de monumentos romanos.

Se completa este apartado con las pinturas del siglo XIX. Entre ellas figuran los cuadros costumbristas de Víctor Gabriel Gilbert y Thomas Luny. A ellos se suma Alfred Stevens (Bruselas, 1823-Paris, 1906), pintor realista belga que se interesa por la luz y el color en escenas interiores, de género y retratos. Para terminar, no hay que olvidar al británico Henry S. Tozer con escenas íntimas y de la vida cotidiana y al belga E. Verheyden (1806-1890).

Henry Alken-The full cry. Grabado inglés. Primera mitad siglo XIX d.C.
Henry Alken-The full cry. Grabado inglés. Primera mitad siglo XIX d.C.
François Verheyden. Figura femenina sentada en ventana de un pajar. Siglo XIX
François Verheyden. Figura femenina sentada en ventana de un pajar. Siglo XIX
Henry Tozer. Escena de un interior. 1889
Henry Tozer. Escena de un interior. 1889

Colección de arte chino

La colección de arte chino de la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso está formada por excepcionales figuras en terracota y madera, pinturas y diversos objetos, datados entre el siglo III a.C. y el  XIV d.C. Coinciden por tanto con el desarrollo de tres grandes dinastías: Han, Tang y Ming.

Es durante la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.), cuando el modelado de esculturas figurativas en barro cocido, vinculadas al arte funerario, alcanza su primera gran época dorada. La segunda llegará con la dinastía Tang (618-907 d.C.). Estas piezas, denominadas ming-k´i, se depositaban en las tumbas de emperadores, altos dignatarios o de la aristocracia local, con el fin de servirles de defensa o servicio en su viaje al más allá. Eran réplicas en miniaturas de damas, sirvientes, concubinas, soldados, músicos, danzarinas, acróbatas e incluso animales como caballos, cerdos o perros. Empezaron a utilizarse a partir del siglo V a.C., cuando los sacrificios humanos fueron prohibidos.

Aunque algunas figuras eran modeladas individualmente, la mayoría se realizaban a partir de moldes. Una vez modelada en barro la figura, se cubría con un engobe blanco sobre el que se aplicaba la policromía. Son muy realistas, con gran cantidad de detalles en el atuendo, a pesar de que son «tipos», no retratos reales de individuos concretos. Gracias a ese detallismo se pueden conocer diversos aspectos de la vida en la corte y en la sociedad en general.

Novia Han. Dinastía Han. Siglo III a.C. – III d.C. Cultura China

La Corte se regía por estrictas normas, ritos y ceremonias que se repiten sin un mínimo de variación. El Emperador residía en el Palacio Imperial junto a la Emperatriz a sus hijos más jóvenes, damas, concubinas, eunucos, la guardia imperial y los funcionarios del gobierno.

Además era habitual la presencia de mujeres y de hombres músicos, pues la música es apreciada por su belleza y por la influencia beneficiosa que ejerce en el hombre. Eran clave para proteger el orden social y político.

Otro aspecto interesante es la guerra, pues hasta el siglo VI a.C. las campañas militares se desarrollaban con carácter cíclico, en períodos fijos del año, evitando  así la climatología más adversa y la interrupción de las labores agrícolas y artesanales. Los guerreros eran nobles y los caballos eran parte esencial  de la fuerza militar y símbolo de primacía.

La religión en la China imperial aparece  unida a la filosofía. En la época antigua coexistieron el confucionismo, el taoísmo y el budismo. Mientras que las dos primeras surgieron en China, la tercera nace en la India citándose las primeras comunidades en China en el 65 d.C. destacando durante el período Tang. El budismo incluía el culto a las imágenes para los templos y tumbas. Las más abundantes son las del propio Buda en distintas actitudes, pudiendo aparecer acompañado de varios Luohan («el que no tiene nada más que aprender»), en referencia a sus discípulos predilectos.

Siguiendo esta estructura social tradicional, en los fondos de la Fundación se encuentran terracotas que representan tanto a funcionarios gubernamentales como a músicos y músicas y guerreros (a caballo y de infantería). Destaca especialmente por su belleza una terracota femenina que parece representar a una dama de la Corte y que es conocida como “la novia”, aunque realmente se desconoce su identidad. En madera se conservan diversas esculturas religiosa, que representan tanto a Buda como a los Luohan.

Todas estas piezas se custodian en al almacén de la Fundación, no siendo posible contemplarlas por el momento.

Botella de rapé. Finales siglo XIX-principios XX. Cultura China
Paisaje. Yao She. 1961. Escuela del Sur
Buda. Dinastía Ming. Siglo XIV d.C. Cultura China

Colección de arte hindú

El conjunto de pintura y escultura india es de gran interés ya permite conocer unas manifestaciones artísticas de esta cultura milenaria que han pervivido a lo largo de los siglos. Una vez más, como en los casos anteriores, estos fondos no se exhiben actualmente debido a problemas de espacio.

Las PINTURAS son exponentes de la herencia del arte de la miniatura que se desarrolló en la India entre los siglos XVI y XIX y que se dividen en dos grandes grupos: la miniatura mogol (1526 a 1857) y la rajput.

Respecto a la primera, los emperadores encargaron grandes proyectos de manuscritos con miniaturas, con objeto de realzar sus hazañas y legitimar su poder, en los llamados namas. Muchos de los miniaturistas llegaron desde Persia y se ocuparon de enseñar la técnica a los artistas locales, creando un estilo único en el que se mezcla lo conceptual, refinado y cromático con la naturalidad y expresividad.

Este impulso creativo de los mogoles fue seguido en las cortes de los príncipes rajput, clanes hinduistas establecidos en el norte de la India que mantuvieron su poder local bajo el imperio mongol. Las pinturas se caracterizan por las composiciones sencillas, el intenso cromatismo y la inmediatez expresiva. Aunque también se ocupan de asuntos históricos y literarios, hay una gran abundancia de temas religiosos relacionados con distintos aspectos del hinduismo.

Con respecto a la ESCULTURA, el arte indio se centrará en la religión para representar las corrientes budistas e hinduistas, las cuales desarrollaron complejos programas iconográficos adecuando la expresión plástica a sus pensamientos filosófico-religiosos.

Con respecto al budismo su representación se realizará a partir del siglo II para captar la atención de los fieles. Son representaciones hieráticas, que comunican pensamientos  a través de los mudras (los gestos que las imágenes realizan con las manos).

La escultura hinduísta en cambio será muy expresiva y con una compleja simbología. Por ejemplo la iconografía de Ganesa, el hijo de Shiva y Parvati, proviene de su historia que comienza cuando Shiva volvía de un largo viaje sorprendió a Ganesa niño mientras vigilaba el baño de su madre y, ciego de celos, cortó la cabeza de su propio hijo. Al darse cuenta de su error la sustituyó de inmediato por la del primer animal que encontró, un elefante.

Diversas pinturas y esculturas en diferentes materiales de la Fundación recogen estas temáticas de vida en la corte y de rituales religiosos. Y todas ellas destacan tanto por su valor como por su belleza.

Arte Indio. Sin título. Anónimo
Arte Indio. Vasija Lota
Arte Indio. Maratja en palacio
Arte Indio. Apsara

Otros fondos

Las colecciones de la Fundación Arellano Alonso se completan con una serie de piezas de diversas procedencias y épocas, una vez más, no visitables.

Entre ellos se encuentran piezas originarias de Oriente Medio de tipo decorativo, como vasijas esmaltadas y tinteros (siglos XVI y XVII; o los  objetos religiosos y/o de uso cotidiano procedentes de Uzbekistán y de la República de la Unión de Myanmar (antigua Birmania).

En el caso de la pintura balinesa aparecen interesantes escenas, en las que predomina el horror vacui, de temática cortesana, religiosa (normalmente hindúes a través del Ramayana y el Mahabharata), mitológicas y legendarias. Su estilo vivo, activo, colorista y naturalista no deja de tener un punto naïf.

A todo lo ya citado se suman objetos artísticos procedentes de Australia,  como las pinturas aborígenes de Birribob Watson que pertenece a la tribu Kunwinkju (con temas relacionados con su propia historia y vínculos espirituales y tradicionales), Gary Djorlom (hijo del famoso pintor Yizawal) y Jenny Tjalyiri (de la tribu Pitjawtjadjara).

Las colecciones de artes decorativas, cerámica y muebles incluyen desde piezas Art Déco hasta vajillas de Talavera, procediendo la mayoría de herencias familiares de los Arellano Alonso.

Por último hay que destacar la interesantísima colección de arqueología industrial, compuesta por objetos útiles desde principios de siglo XX y que debido a los avances tecnológicos van quedando relegados a un segundo plano por otros de mayor modernidad. En este grupo se incluyen cámaras fotográficas, una máquina de coser, varias planchas…y otros muchos objetos industriales utilizados a lo largo del siglo.

Cámara de fotos Agfa Billy Clack