ARTE AFRICANO: TERRACOTAS

La colección de escultura en terracota de la Fundación Arellano Alonso es una de las más excepcionales de toda Europa, tanto por el número como por la relevancia de las culturas que incluye. Los pueblos presentes en ella se localizan en las cuencas del río Níger, Congo y sus afluentes, además de Tanzania y Etiopía, lugares donde era fácil encontrar la materia prima fundamental, el barro.

EL CONOCIMIENTO DE ESTAS CULTURAS

Podemos decir,que el conocimiento de las culturas que aparecen en la Sala Renacimiento es muy reciente, tanto es así que los primeros vestigios se dan entre principios y finales del siglo XX. La forma de encontrar las obras se produce a partir de dos vías: casual (campesinos que trabajan sus tierras, por ejemplo) y a través de excavaciones arqueológicas. Si a estas circunstancias unimos que el conocimiento en el continente africano se produce a partir de la tradición oral, la desinformación y desconocimiento del origen, hacen muy dificil la contextualización de la fabricación de obras, así como de su estructura social.

CULTURAS EN LA CUENCA DEL RÍO NÍGER

En el valle del río Níger se localiza el mayor número de pueblos que tenemos obra en nuestra Sala Renacimiento. Eso sí, todos de estilos y culturas diferentes. Así, en Nigeria nos encontramos con la cultura más antigua del occidente en África, la cultura Nok que según las últimas investigaciones puede datarse entre el siglo VII a.C. al IX d.C. Seguidores de éstos pero con menos artificio veremos a los pueblos Sokoto y Katsina que se fechan entre los siglos V a.C. al VIII d.C.

Pensador

Ya entrados en el siglo XII (plena Edad Media europea) y también en Nigeria observaremos el refinado “arte de corte” del reino de Ifé y el antiguo reino de Benín, con la idealización de las imágenes como muestra de la exaltación monárquica. No podemos dejar pasar la importancia del material que están realizadas, puesto que la mayor parte de las obras de ambas culturas se conservan en bronce y no en terracota.

Ifé

En Malí, se desarrollan entre los siglos X y XVII cuatro importantes culturas como son los Ségou, los Bankoni, los Tennenkou y destacando sobre todos ellos los Djenné, por su variedad iconográfica y el gran expresionismo que nos muestran sus imágenes.

Níger nos dará cultura altamente interesantes como los Dori y sobre todo los Bura que se desarrollarán entre los siglos III al XVII d.C. Donde destacarán por sus rituales funerarios, concretamente de inhumación.

Hablar de Ghana es hablar de las culturas Komaland (s.XIII-XVII) y Ashanti (s.XVI), de los primeros conservamos figuritas que sirvieron de ajuar funerario y de los segundos sus cabezas también vinculadas a este tipo de rituales.

Acercándonos en el tiempo encontramos a los interesantes Cham/Longuda provenientes de Nigeria y que viven entre los siglos XVIII y XIX, donde aprenderemos qué tipo de recipientes rituales de curación utilizaban en cada caso. Nuestra pareja Jukun será excepcional por ser la única pareja unida hasta el momento, padres ancestrales de la comunidad se les puede identificar como el Adán y Eva de esta cultura. Otras culturas que también observamos son los Yoruba, los Igbo, los Tiv o los Mambila

a12

Ya en Ghana y Costa de Marfil las figuras Ewe, “Mami Wata” y “Papa Densu”, nos muestra cómo se realiza la iconografía de los dioses vudú.

DSC_0695

LOS PUEBLOS DEL VALLE DEL RÍO CONGO

En el valle del río Congo se desarrollará un arte cortesano que tendrá como características la riqueza ornamental de estas culturas que aún permanecen en la actualidad en la República Democrática del Congo.

El reino Luba  (siglo XVI) o sus vecinos los Chokwe  (siglo XVI) repetirán sus características artísticas vinculadas al poder al igual que los Bakongo (siglo XV) con una gran expresividad estética o los Mangbetu (siglo XVIII) quienes realizarán jarras antropomorfas rituales para insertar vino de palma según su fisonomía física basada en la deformidad craneal (dolicocefalia).

472573_427639677269434_1629114402_o

ÁFRICA ORIENTAL

Situándonos en la zona central y oriental del continente africano, se van a desarrollar unas civilizaciones con unas manifestaciones artísticas que, a pesar de no haber tenido tanta trascendencia, no dejan de estar cargadas de una estética muy interesante.

Así, en Etiopía encontraremos a los Falasha (s.XVII), los cuales son conocidos como los “judíos negros”, cuya producción escultórica se relaciona con sus creencias religiosas.

En Tanzania encontramos a la cultura Paré (siglo XIX), con unas interesantes realizaciones de figurillas que se utilizan en las ceremonias de iniciación a la vida adulta de los jóvenes (tanto niñas como niños), donde destacarán por su peculiaridad su envoltorio en tejidos que dejan traslucir la forma de su cuerpo.

Arellano-0044 copia

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Buffer this pageShare on LinkedInEmail this to someone