Desde el 4 de mayo al 4 de junio se podrá visitar en la galería superior de la Sala de San Ambrosio, una nueva exposición temporal. En este caso se trata de una instalación fotográfica, titulada “Tic Tac”, y que está formada por fotografías realizadas por la joven lucense Alii Dark (Alicia Castro Oroza).

La instalación se enmarca dentro de un proyecto, coordinado por MªCarmen Amigorena, cuyo objetivo es que a través del arte y la creación, jóvenes de entre 17 y 18 años, encuentren alguna alternativa de futuro frente a la formación estrictamente académica que les reulta frustrante y ajena. Por ello, no sólo resulta interesante esta instalación por si misma, sino sobre todo por lo que hay detrás: un proceso de empoderamiento, investigación, debate, intercambio y crecimiento personal de los jóvenes.

En esta ocasión Alicia Castro nos presenta una propuesta relacionada con la reivindicación-denuncia de las dificultades a las que las mujeres se enfrentan cotidianamente. En concreto, la doble jornada de trabajo que sufren muchas: en el ámbito laboral y el doméstico.

“A menudo la mujer se encuentra en la situación de tener que lidiar con esposos o compañeros no dispuestos a asumir su parte, considerando que dicha labor corresponde a las féminas , lo que provoca desgaste , tensión, estrés y enfermedades psicosomáticas en muchas mujeres. Esto a la larga produce un deterioro de la relación de parejas llegando, no en pocos casos, a la violencia machista cuando la mujer comienza a reclamar justamente la necesidad de su colaboración”.

La exposición consta de 8 fotos a color que aluden a las 8 horas que conforman la jornada laborar remunerada, mostrando  a diversas mujeres desempeñando distintas profesiones en el ámbito social. Estas imágenes se contraponen con otras 8 fotos en blanco y negro que reflejaran a las mujeres anteriores realizando las labores domésticas, actividades que llevan desarrollando tradicionalmente y tan necesarias para la vida humana pero precisamente eso, su invisibilidad, es lo que lo caracteriza. Sin embargo la magnitud y responsabilidad de esta actividad es la que regula la vida cotidiana y permite que el mundo siga funcionando.

Las fotos se disponen  adoptando la forma de la esfera de un reloj, reflejando así que durante años las mujeres han estado en un laberinto sin salida, trabajando todos los días del año, sin horarios. Utilizar la simbología del número 12 (número compuesto) que representa unidad, orden, perfección, extrapolándola a hombres y mujeres, somos una sola especie, la humana, cada uno con nuestra individualidad pero en igualdad de derecho y con la misión de perpetuar y perfeccionar nuestra especie en el tiempo. Ese tiempo que se mide en minutos, horas y que forman nuestro pasado, presente pero también el futuro. Por su parte el numero 7 significa transformación, y esa transformación consiste en educar a las nuevas generaciones en la igualdad, esa es la salida al laberinto. El reloj además de ser un instrumento para medir el tiempo, tiene otras funciones como activar una señal en cierta hora específica, el sonido de esa alarma hoy, es el grito de cada mujer víctima de la violencia de género, representadas en ese marco cerrado con un reloj parado.

“Queremos que esa alarma de nuestro reloj deje de sonar, que despertemos juntos mujeres y hombre, que visualicemos el problema y se asumamos que es tiempo de cambiar y que la educación comience a jugar un papel más importante ya que es la herramienta de cambio en la medida que nos muestra otro modelo de convivencia basado en la equidad y la cooperación. De lo que hagamos hoy dependerá nuestro tiempo futuro”.

Recordad que la entrada es gratuita y que el horario de visita coincide con el del resto de salas.

  • Esta actividad se integra dentro del proyecto “Museos+Sociales”.
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